Por una Diada de todos

La llegada de Pedro Sánchez en La Moncloa ha permitido que las relaciones entre los gobiernos español y catalán inicia una relación diferente a la mantenida con Mariano Rajoy. No hay que olvidar que los partidos que hoy están en la Generalitat votaron a favor del candidato socialista en la reciente moción de censura.

 

Los conservadores abandonaron cualquier tipo de diálogo y amparándose en la Constitución rechazaron cualquier tipo de entendimiento. La distancia entre unos y otros cada vez fue mayor, por lo que sólo la vía judicial podía buscar una salida al callejón sin salida. Por cierto, una salida que a la larga sería lamentable.

 

Esta posición del PP fue ensalada por acusaciones de todo tipo contra diferentes responsables políticos como Xavier Trias o Artur Mas, Por ejemplo. Y encima algunos medios de comunicación madrileños de derechas dieron apoyo con la única intención de dañar la imagen del ex alcalde y el ex. El nacionalismo español ha invadido espacios muy importantes del escenario democrático de un estado de derecho. En ámbitos como los judicial, político o social se ha impuesto sin lugar a dudas. Y encima los consejeros áulicos de Felipe VI la aconsejaron muy mal en su intervención del 3 de octubre.

 

El independentismo catalán también cometió una serie de errores imperdonables que han acabado con los políticos en la cárcel y otros en diferentes lugares europeos. Se desguazar en pocas semanas todo lo que se había logrado a lo largo de muchos años. El artículo 155 acabó con la autonomía y con el gobierno. En lugar de llevarnos a la independencia, nuestros gobernantes nos adentra en una dimensión desconocida con la Generalitat intervenida. Puigdemont, Ante la presión de las asociaciones que mandan actualmente, no supo llevar el país hacia el camino adecuado y se perdió en un montón de contradicciones que fueron letales para Cataluña.

 

Ahora la situación ha cambiado mínimamente y habría que saber aprovechar la ocasión y no continuar por caminos que no llevan a ninguna parte. El independentismo tiene que trabajar para ensanchar sus bases, mientras las formaciones estatales deben saber explicar cuáles son las ventajas de seguir juntos. No debe dar miedo abrir un debate político donde todo el mundo se pueda explicar entrega. Y ya se sabe, al final habrá una consulta pactada donde la ciudadanía se pueda expresar.

 

Es en este marco que llega la Diada de este año. Este martes miles de personas se manifestarán en una jornada reivindicativa, mientras otros celebrarán una fiesta de carácter nacional. Se han programado a todos los pueblos y ciudades un montón de actos donde todos podrán encontrar su espacio.

 

Aquellos que como el pasado domingo se manifestaron con ganas de juerga y de protagonizar disturbios no representan al pueblo catalán. A pesar del montón de manifestaciones y polémicas protagonizadas por diferentes políticos, la gente ha convivido sin ningún tipo de dificultad. Demasiadas veces las provocaciones vienen dirigidas desde despachos y estrategias de partidos que no desde la calle.

 

Este Once de Septiembre debe ser un gran día. Todo el mundo se debe sentir representado, sin buscar tres pies al gato. Hay actividades para todos los gustos y es evidente que lo importante es el respeto entre todas las personas aunque tengan ideas diferentes. El debate secesionista ha llevado distanciamiento incluso en algunas familias de nuestro país. Pero poco a poco este divorcio hay que ir superando. Somos una sociedad madura que ha vivido momentos trágicos a lo largo de su historia, pero en el siglo XXI Cataluña debe afrontar el futuro con el objetivo de ocupar un lugar importante desde un punto de vista económico, social y cultural . No se puede renunciar a hacer política y esta Diada debe servir para dar una lección de respeto y democracia. Las ideas nunca se podrán imponer por la fuerza. Ni de un lado ni del otro.

 

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